¡Acabo de terminar la Agonía de la Diosa! El capítulo final es fenomenal. Es la puerta que se abre para la continuidad de la saga. Me ha hecho pasar por los tratados de teología moral y dogmática católica, por el universo de las mitologías, la anatomía y descripción del cuerpo humano, la lectura económica neoliberal y la propuesta de un nuevo orden económico, la estructura de una sociedad donde la religión, el poder y el orden militar, forman una “trinidad”, donde el poder femenino se enfrenta a la resistencia del machismo. Una historia fantástica, futurista, imaginaria, que revela el pensamiento filosófico, religioso, político del autor. Por momentos me he transportado al Inferno de Dante, al Nombre de la Rosa de Humnerto Eco, a las ciudades suberráneas de Capadocia, al Valle de los Reyes en Egipto, al sistema de castas de la India, a los monasterios cistercienses enclavados en las montaña en Italia. FELICITACIONES!

Graciela Uribe Ramón

Tenemos un nuevo gran autor de una nueva Saga fantástica de las que no suelo ser muy adepto, pero reconozco que en éste relato impera la imaginación a raudales en una historia sólida y llena de guiños a temas muy actuales, y en un contexto y tiempo futuro pero con fondo medieval que resulta muy atractivo al lector. Una sorpresa para este poco lector del género. Esperando las siguientes entregas.

Javier Recuero